31 ene. 2013

PAN DE MOLDE DE ESPELTA #diadelaespelta #unRegaloparaFent


Hoy es un día muy especial, celebramos el #diadelaespelta, pero además y más importante aún, celebramos el cumple de nuestro amigo bloguero Fentdetutto, o Fent que es como le llama la Niña. ¿Y que os podemos contar de él? pues muchas cosas y ninguna mala, es una persona muy especial y un amigo que ha pasado las fronteras del 2.0, le tenemos muchísimo cariño.  Ahora mismo no está pasando por su mejor momento, así que queríamos compartir con él su cumple, para transmitirle nuestros ánimos, fuerzas y sonrisas, pero sobre todo para que sepa que estamos con él. Y nuestro regalo virtual llega en forma de pan. Esta vez hemos hecho un pan facilito, sin masa madre y sin muchas dificultades, para que cualquiera que quiera probar la espelta pueda hacerlo y para que Fent, pueda hacerlo en casa sin pensárselo dos veces, que además sabemos que tiene muchas ganas de "panarrear"! 



¡Uy! y más de uno igual os estáis preguntando qué es la espelta! Pues no es nada más que una variedad de trigo, a la que también se la conoce como escanda o trigo verde. Apenas ha sido modificada  y es considerada como el origen de todas las variedades de trigo. Por esta razón es tolerado por muchas personas alérgicas a los cereales. Su sabor es diferente al del trigo que estamos acostumbrados a consumir y a nosotras nos ha encantado. ¡¡Menudo descubrimiento este cereal!! En casa se queda para largo porque no será el primer pan que hagamos con él. 

Logo creado por Caty del blog Circus Day
Logo creado por Caty, del blog Circus Day

Así que os animamos a que lo probéis también vosotros, no solo se puede hacer pan, también podeís probar a añadirla en vuestros bizcochos, magdalenas, masa de pizza, empanada, etc. solo hay que sustituir la harina de trigo que soléis utilizar por la de espelta.


Para el que se anime, aquí os dejamos nuestro pan de molde, rico, sano y tierno... ¡madre mía cuántos bocadillos nos vamos a hacer!




- 450 gr. de harina de fuerza
- 100 gr. de harina de espelta
- 50 gr. de harina de espelta integral
- 400 gr. de agua tibia
- 50 gr. de miel
- 3 gr. de levadura seca de panadero
- 1 cucharadita de sal 




  • Mezclar en un bol el agua, la levadura y la miel.
  • En otro bol mezclar las harinas.
  • Añadir los líquidos (agua, levadura y miel) a las harinas.
  • Mezclar con una cuchara, una rasqueta o con la mano, añadir la sal y seguir mezclando todos los ingredientes.
  • Una vez integrados todos los ingredientes, dejar reposar la masa en un bol ligeramente aceitado y tapada con un paño durante 10 minutos.
  • Pasado este tiempo, untar la superficie de trabajo con aceite, amasar durante 10 segundos, meter de nuevo en el bol y dejar reposar tapado 10 min.
  • Repetir esta operacion de reposo y amasado corto unas 4 ó 5 veces.
  • Tras el último amasado de 10 segundos, se deja reposar la masa en el bol 30 min.
  • Pasado este tiempo engrasar un molde de cake (30 cm.)
  • Sobre la mesa previamente aceitada, desgasificar la masa y darle forma de barra, enrollándola sobre si misma.
  • Meter la masa en el molde que habíamos preparado, y dejar levar tapada con un paño, hasta que doble su volumen.
  • Precalentar el horno a 210º calor arriba y abajo.
  • Pincelar el pan con agua y espolvorear con semillas de sésamo y copos de avena. Este paso es opcional, podéis dejarlo tal cual, pincelarlo con aceite, agua o leche o añadirle las semillas que más os gusten.
  • Hornear a 210º los primeros 15 minutos y a 180º otros 15-20 min. más.
  • Dejar enfríar sobre una rejilla y pasados unos minutos desmoldar.

* Nosotras para engrasar el bol, la mesa y el molde utilizamos aeite de oliva suave.

* Este, como todos los panes de molde, se puede congelar sin problemas hecho rebanadas. Es genial tener siempre unas rebanadas en el congelador, así cuando te apetezca lo pones en la tostadora y lo tienes en un plis listo para comer.


¡No me diréis que no es fácil! 



Nosotras como somos muy panarras y eso Fent lo sabe, y nos chiflan los bocatas, sean de lo que sean, hemos decidido pasar de tartas y pasteles y plantar una velita a nuestro bocata con pan de espelta. Así que amigo, la Niña ya ha soplado la vela por tí y  ha pedido su deseo, y tú, ¿has pedido ya el tuyo?



¡¡Hasta la próxima!!





Besitos de Pimiento!!  



16 ene. 2013

CROQUETAS DE QUESO AZUL #diadelacroqueta

Sí! aquí estoy de nuevo, es que no podíamos dejar de enseñaros nuestras croquetas de queso azul, porque atentos todos a los que os chifle el queso, ¡¡son deliciosísimas!! Lo más importante es no pasarse ni quedarse corto a la hora de añadir el queso, si nos pasamos pueden resultar super fuertes de sabor y si nos quedamos cortos nos pueden resultar un poco insípidas. Encontrar ese equilibrio es el quid de la cuestión.
La Niña no se conforma con hacer unas croquetas con un queso  azul cualquiera, porque si hay algo importante en el tema croquetil es partir de una buena materia prima, con buenos productos no os quepa duda que el resultado va a ser de 10. Así que hemos utilizado el queso azul que hacen nuestros amigos de Quesucos Cobo (Liérganes-Cantabria), vosotros podéis utilizar cualquier otro queso, pero os aviso si es bueno y calculáis bien las proporciones, el resultado es un éxito garantizado. Sabemos que a nuestros lectores más queseros les van a encantar, y  a los que el queso no lo podáis ni oler, no sabéis lo que os perdéis,  pero  siempre podéis daros una vuelta por  la red, hoy vais a tener la oportunidad de encontrar croquetas de todos los sabores y colores.

¡Os invito a probarlas!







-  100-120 gr. de queso azul (en nuestro caso de Quesucos Artesanos Cobo)
-  85 gr. de harina
-  400 ml. de leche entera
-  Media cebolla pequeña
-  1 cucharadita de mantequilla
-  Aceite de oliva virgen extra
-  3 huevos
-  Pan rallado
-  Sal
-  Pimienta
-  Nuez moscada





  • Poner a calentar la leche en un cazo
  • Desmenuzar el queso azul y reservar.
  • Partimos la cebolla en trozos pequeños.
  • Poner las 3 cucharadas de AOVE en la sartén junto con la mantequilla y calentar a fuego medio.
  • Una vez caliente añadir la cebolla y dejar que se haga.
  • Cuando la cebolla esté transparente, añadir la harina tamizada y cocinarla durante unos minutos, dando vueltas con una cuchara de madera para que no se pegue.
  • Ir echando poco a poco la leche caliente, sin dejar de remover. Echar un poco y remover para integrar, así sucesivamente hasta acabar con toda la leche.
  • Añadir sal, pimienta negra y nuez moscada al gusto.
  • Cocer la bechamel durante unos minutos, sin dejar de dar vueltas hasta que coja cuerpo.
  • Añadir el queso azul e integrarlo bien con la ayuda de una cuchara de madera, poco a poco el queso se ira deshaciendo.
  • Cocinar durante unos minutos. Cuando la masa esté lista retirarla del fuego, volcar sobre un recipiente y dejar enfriar.
  • Cuando esté fría, taparla y meterla en el frigorífico como mínimo durante un día.
  • Formar las bolitas de croquetas con la ayuda de dos cucharas o con las manos.
  • Pasar por pan rallado, huevo y pan rallado.
  • Freír en aceite de oliva bien caliente.
  • Y servir antes de que se enfríen, pero con cuidado, ¡no os queméis!



Ahora si que tenemos croquetas donde elegir, 
¡Hasta la próxima receta!


Recordad que mis compañeros de aventuras croqueteras y yo os iremos recopilando y publicando en nuestros blogs y en El Club de la Croqueta todas las recetas y fotos de croquetas que se hayan publicado hoy.






Besitos de Pimiento!!! 

CROQUETAS DE RABO DE BUEY #diadelacroqueta


¡Buf! Madre mía que ganas de que llegara este día!!  es que somos  súper súper súper croqueteras. La que han liado Susana y la Niña, todo empezó con un inocente comentario en una fotografía, y poco a poco la bola se ha ido haciendo más y más grande... tanto que no solo tenemos un día dedicado a este  ilustre plato, además mis compis, Perse, Ro, Su,  Josinho y yo, damos el pistoletazo de salida a un nuevo blog, "El Club de la Croqueta", que poco a poco irá tomando forma. En principio nace con la intención de contar la vida y obras de nuestras amigas las croquetas, y lo mas importante de todo es que está abierto a todo aquel que quiera participar para hacernos participes de sus experiencias croqueteras. ¡Si hasta Javi que anda superliado estos días, ha encontrado un huequito y nos ha hecho el logo!


Las croquetas pueden ser de muchas formas, sabores y texturas,   todo se puede "croquetizar"... ¡hasta las hay dulces! Pero tal vez una de las razones por la que más se elaboran es como aprovechamiento de las sobras de la comida. Y eso mismo es lo que hicimos nosotras, aprovechando que había sobrado una cantidad más que suficiente de un guiso de rabo de buey que comimos durante la semana, hicimos estas ricas croquetas. Con las cantidades que os damos salen unas cuantas, pero no pasa nada, porque ya sabéis que se pueden congelar sin problema, que es lo hizo la Niña con las que no cocinamos ese día.

Tal vez el misterio de estas croquetas sea partir de un buen guiso, uno de esos que quitan el hipo y el resto es pan comido, limpiar los huesos del rabo, desmenuzar la carne y reservar la salsa. Os aseguro que si el rabo de buey como plato en la comida os gusta, sus croquetas como aperitivo os van a encantar, ¡menudo gustazo!



¿Listos para disfrutar de esta y otras muchas recetas y fotos de croquetas que encontraremos hoy por la red?, ahora es cuando vosotros decís "Sí, para unas croquetas siempre estamos listos!!"

¡Pues adelante!




-  200 gr. de carne de rabo de buey
-  80 gr. de harina
-  500 ml. de leche entera
-  200 ml. de la salsa desgrasada de hacer el rabo de buey
-  1 cucharadita de mantequilla
-  Media cebolla pequeña
-  3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
-  3 huevos
-  Pan rallado
-  Sal
-  Pimienta negra
-  Nuez moscada





  • Poner a calentar la leche junto con la salsa.
  • Desmenuzar la carne del rabo de buey y reservar.
  • Cortar la cebolla en trozos pequeños.
  • Echar aceite en una sartén, que cubra todo el fondo, y ponerlo a calentar junto con la mantequilla a fuego medio.
  • Una vez caliente, añadir la cebolla y dejar que se haga.
  • Cuando la cebolla esté transparente, añadir la harina tamizada,  dar vueltas con una cuchara de madera para que no se pegue y esperar unos minutos hasta que la harina se cocine.
  • Incorporar poco a poco la leche junto con la salsa, sin dejar de remover.
  • Añadir sal, pimienta y nuez moscada al gusto
  • Cocer hasta que la bechamel espese y sin dejar de remover  para que no se pegue.
  • Cuando la bechamel esté lista, añadir la carne y dar vueltas hasta que se integre.
  • Cuando la masa esté terminada, volcarla sobre un recipiente y dejar que enfríe. Una vez fría tapar y dejar en el frigorífico como mínimo un día.
  • Dar forma a las croquetas.
  • Pasar las croquetas por pan rallado, huevo y pan rallado.
  • Freír en aceite bien caliente, hasta que queden doradas y servir.

* Pueden hacerse también, si os es más fácil encontrarlo en la carnicería, de rabo de toro o de ternera.

* Con las cantidades que os damos quedan unas croquetas con bastantes tropezones, porque es así como nos gustan. Pero si sois de los que no os gusta encontraros los trozos de carne, tendréis que modificar las cantidad a vuestro gusto.

* Recordad que la bechamel está en su punto para poder ser retirada del fuego, cuando al darla vueltas con la cuchara ésta se despegue de las paredes de la sartén.



Mientras dejo a la Niña empuñando su espumadera, yo me voy "pitando" a ver todas esas ricas recetas que mis compañeros blogueros tienen preparadas.  


¡Nos vemos!




Besitos de Pimiento!!